El fantasma de Greenbrier – Condenó al esposo desde la tumba

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       Un cruel asesino estuvo a punto de salirse con la suya, pero el fantasma de su esposa asesinada vino desde el más allá para señalarlo como culpable y logró que pagara por su crimen. No es una historia ficticia, espectros, ocurrió en Estados Unidos y por el lugar en que se dieron los hechos, el caso es conocido como:

El fantasma de Greenbrier – Condenó al esposo desde la tumba

El fantasma de Greenbrier

      Zona Heaster Shue vivía con su esposo,  Erasmus Stribbling Trout Shue en una modesta casa en Greenbrier, en Virginia Occidental. El 23 de Enero de 1897, la mujer apareció muerta en las escaleras de su casa. Su cuerpo fue encontrado por un niño de 11 años que normalmente ayudaba a la mujer en las tareas de la casa y que fue enviado por el esposo de Zona Heaster para ver si ella quería que le trajera algo del mercado.

      El pequeño no supo que hacer al ver aquella escena, ningún ser humano está normalmente preparado para esto, mucho menos podría estarlo un niño, pasaron varios minutos hasta que el chico comprendió que debía avisar a alguien y corrió a su casa a avisar a su madre. Mientras la madre del pequeño buscaba al médico local y llegaban a casa de Zona y Erasmus, ya el esposo estaba en casa.

elva-zona-heaster - El fantasma de Greenbier

El fantasma de Greenbrier – Condenó al esposo desde la tumba

      Llamaron al médico local, el Dr. George W. Knapp. Él tardo aproximadamente una hora en llegar a la residencia de Zona, y en ese momento Edward ya había tomado el cuerpo sin vida de Zona y la llevó a una habitación del segundo piso. Cuando el Dr. Knapp entró en la habitación, él se sorprendió al ver que Edward había vestido a Zona con su mejor traje, un hermoso vestido con un cuello alto y duro. Edward también había cubierto su joven rostro con un velo.

       El conveniente y doloroso llanto

     Mientras el doctor trataba de examinar el cadáver de la mujer, el esposo le hacía la tarea pesada, pues la abrasaba la parte superior del tronco y le besaba las mejillas sobre el velo, sin permitir que pudiesen revisarle esa parte del cuerpo, por esa razón, el doctor determinó que la caída, estando embarazada debió ser la causa de la muerte. No había mucho que investigar, el doctor no tuvo el más mínimo chance de ver el cuello fracturado de la mujer.

     El hombre que mas odió a su suegra.

    Desde que fueron pareja, a Mary Jane, la madre de Zona nunca le cayó bien Erasmus. Para empezar, Zona Heaster venía de tener una relación con un hombre que no quiso responderle al dejarla embarazada. En aquel tiempo, más allá el factor económico era la sociedad quien presionaba a una mujer embarazada, tenía que tener un esposo o sencillamente sería lo peor como persona, según la época. En 1896 conoció a Erasmus, arreglaron el matrimonio puesto que ella le contó por lo que estaba pasando y de inmediato, en Octubre del mismo año, se casaron y se mudaron.

     A pesar de la lógica protesta de la madre por ser un completo desconocido, la muchacha se mudó, entendiendo que si bien su madre hablaba desde la lógica, no podía tomarse el tiempo para conocer a un hombre mientras todos la veían tener un hijo fuera del matrimonio, quedaría condenada.

     Corazonada de madre y un marido sospechoso

      La madre de Zona no podía creer que su niña de tan solo 23 años estaba muerta, algo le daba mala espina en aquel asunto y no dejaría las cosas así. En el velatorio del cadáver detectó señales que impulsaron aún más las dudas sobre la muerte de su hija. El marido, llorando y aparentemente desconsolado, no dejó que nadie se acercara al cadáver, que seguía con el velo y el cuello alto que no permitía a nadie mirar prácticamente nada sobre el torso.

     La señal fantasmal

     Mary Jane tomó la sábana blanca que reposaba sobre el ataud antes de que sellaran el mismo y se lo ofreció al esposo, considerándolo desconsolado, pensó que querría tener ese recuerdo, pero el se negó, por tanto ella tomó la sábana para recordar a su adorada hija. Al llegar a su casa, notó que la sabana tenía un olor fuerte indefinible así que la lavó, al remojarla en uan cubeta, todo el agua se pusó roja como si fuese sangre. Repitió el procedimiento varias veces y siempre volvió el agua roja, fue así como entendió que su hija le mandaba una señal y sus sospechas eran ciertas.

     La madre empezó a rezar todas las noches y a pedir al espíritu de su hija Zona que se comunicase con ella y le explicara acerca de su muerte. Luego de 2 semanas, el espíritu de la chica la visitó durante 3 noches seguidas y una vez entendió todo lo ocurrido, fue al fiscal para que exhumaran el cadáver. Según contó la madre, el fantasma de su hija le explicó que el hombre la golpeaba y que nunca quiso al niño que llevaba en el vientre, solo lo aceptó para estar con la chica pero peleaba constantemente. El día de su muerte, el esposo la golpeó porque le dijo que no tenían carne para la cena. La atacó de una manera tan brutal que le rompió el cuello, para que su madre lo viera, el fantasma volteó la cabeza de una manera anormal y le mostró las lesiones.

     El fantasma de Greenbrier – Condenó al esposo desde la tumba

El fantasma que condenó a su asesino desde el más allá

  

   Una vez el fantasma le contó lo ocurrido, todo empezó a tener lógica, el fiscal y el médico la habrían ignorado de no ser porque lo relatado por aquella mujer explicaba el vestido de cuello alto, el velo, la extraña conducta en el velatorio, todo el pueblo se conmovió y el fiscal en consecuencia aceptó revisar el cadáver. El esposo de Zona, hecho un mar de nerviosismo se negaba, pero al final no pudo impedir que sacaran el cadáver, luego, ya con la cabeza fría, dijo: “Se que me detendrán, pero jamás comprobarán que yo la haya matado”.

     Al arrestar a Edward, todo su pasado salió a la luz, era un hombre agresivo que había estado varias veces en la cárcel, quizás eso explicara por qué conocía de juicios y asesinatos para asegurar que no podrían condenarlo.

El tenía razón, no había nada que demostrara que él era el asesino.

    El juicio se hizo ante un jurado popular, pero de entrada se dejó claro que no había testigos, no había pruebas y el tribunal no aceptaría el testimonio del fantasma como prueba contra el acusado. Pero quiso el destino ¿o fue también el fantasma? que en un despliegue de desparpajo, el abogado del acusado llamara al estrado a Mary Jane, la madre de la joven asesinada, para exponerla como una mujer con desequilibrios mentales y dejarla en ridículo. Tenían el caso ganado pero esto volteó la tortilla.

     El abogado defensor olvidó que el testimonio de una madre que ha perdido un hijo es algo muy pesado en todas las circunstancias, la mujer entre lágrimas y llanto contó todo lo que le relató el fantasma y todo el jurado, por primera vez en la historia, decidió creerle y basarse en eso para declarar culpable al hombre por el homicidio de Zona Heaster.

     Por primera vez en la historia de EEUU un fantasma acusa a un hombre de asesinato y logra su condena, el esposo de Zona murió en la penitenciaria de  Moundsville el 13 de Marzo de 1900, mientras cumplía su condena a cadena perpetúa.

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